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Una conferencia en La Pola, en 1923. El problema...

 
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Villar铆n



Registrado: 13 Abr 2007
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MensajePublicado: Jue Sep 13, 2007 12:23 pm    T韙ulo del mensaje: Una conferencia en La Pola, en 1923. El problema... Responder citando

En un art铆culo publicado por Emilio Gancedo, en el Diario de Le贸n del d铆a 22 de agosto de 2004, titulado “Los primeros regionalistas”, entre otras interesantes cosas, se lee esto:

Una conferencia en La Pola de Gord贸n en 1923

Otro de estos documentos, que revelan el sentir mayoritario del territorio a principios del siglo XX, es una cr贸nica aparecida en la prensa provincial sobre una conferencia pronunciada en La Pola de Gord贸n en diciembre de 1923. La charla llevaba por t铆tulo El problema regionalista, y la ofreci贸 Antonio 脕lvarez Robles, "joven doctor en Filosof铆a y abogado". En ella, y siguiendo la citada cr贸nica, se pregunt贸 al p煤blico qu茅 opci贸n auton贸mica prefer铆an: “siendo el resultado del escrutinio el siguiente: Le贸n capital de regi贸n, 79; Le贸n con Galicia, 2; Le贸n con Asturias, 37; Le贸n con Valladolid, 3”. El mismo orador muestra sus simpat铆as por Le贸n solo, aduciendo que es “soluci贸n 煤til y decorosa”. La charla se basa, adem谩s, en la utilidad del sano regionalismo y la descentralizaci贸n.

Como escribe el periodista (nos dice Gancedo), “el orador ha prolongado su disertaci贸n desde las seis a las ocho y cuarto de la noche, terminando el acto en medio del mayor orden y entusiasmo ante el nuevo movimiento regionalista aqu铆 iniciado”
.

驴De d贸nde era natural Antonio 脕lvarez Robles? 驴Gordon茅s? No lo s茅. En su bibliograf铆a he encontrado lo siguiente:

-Por la paz de los esp铆ritus. Pol铆tica y pol铆ticos, Palencia, 1930, Imprenta Afrodisio Aguado. 258 p谩ginas.

-Derecho Social. Agraria de Palencia. La reforma agraria espa帽ola, conferencia, Palencia, 1932, Impresa por la Imprenta de la Federaci贸n Cat贸lico-agraria, 95 p谩ginas.

-Pr贸logo al libro escrito por Juan Vallet de Goytisolo: Hipoteca del derecho arrendaticio especialmente de empresas y locales de negocio, Madrid, editorial Revista Derecho Privado, 1951.

Y no va m谩s, sino un abrazo,

Villar铆n
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fonta帽an
Invitado





MensajePublicado: Vie Sep 14, 2007 12:01 am    T韙ulo del mensaje: Responder citando

Hola Villarin, para tu informaci贸n, te dir茅 que Antonio Alvarez Robles, naci贸 en Pola de Gord贸n, hijo de Don Juli谩n Alvarez Miranda y de Do帽a Carmen Robles y hermano peque帽o de Sor Emerenciana de San Francisco. Fu茅 notario de Madrid y diputado de la CEDA.
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Villar铆n



Registrado: 13 Abr 2007
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MensajePublicado: Vie Sep 14, 2007 12:41 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

Amigo Fonta帽an:

Despu茅s de saludarte, te doy la bienvenida a este Foro y mucho te agradezco la buena informaci贸n que nos aportas sobre don Antonio 脕lvarez Robles, que nos permite fijar su pertenencia gordonesa y su linaje, as铆 como su actividad profesional de Notario.

En cuanto me sea posible, tendr茅 mucho gusto en traer aqu铆 el pr贸logo escrito por don Antonio al libro se帽alado del Acad茅mico de N煤mero Excmo. Sr. D. Juan Vallet de Goytisolo (Barcelona, 1917), tambi茅n notario de Madrid (1949-1987), y Presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislaci贸n (1994-1999), gran jurista, que felizmente a煤n vive, lo que nos permitir谩 conocer, con dicho pr贸logo, algo de la obra y pluma de nuestro distinguido paisano.

Muy cordialmente,

Villar铆n
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Villar铆n



Registrado: 13 Abr 2007
Mensajes: 493

MensajePublicado: Jue Sep 20, 2007 1:54 pm    T韙ulo del mensaje: Algo m谩s sobre nuestro paisano D. Antonio 脕lvarez Robles Responder citando

Algo m谩s sobre nuestro paisano D. ANTONIO 脕LVAREZ ROBLES

El proceso estatutario castellano y leon茅s, en los a帽os de la II Rep煤blica

En los d铆as que siguieron a la aprobaci贸n del Estatuto de Catalu帽a, a finales del verano de 1932 "renaci贸 nuevamente el inter茅s por el regionalismo castellano-leon茅s (...) Este inter茅s surge no s贸lo por una cuesti贸n de mimetismo ante el caso catal谩n, sino tambi茅n por la existencia de una conciencia, que debates anteriores se preocuparon de resucitar y avivar.

El apoyo constitucional a tales aspiraciones era un importante aliciente que no exist铆a en junio y julio del a帽o anterior. En consecuencia era oportuno dar los pasos necesarios para conseguir el respaldo legal auton贸mico con la elaboraci贸n del Estatuto de Castilla y Le贸n.

En octubre de 1932 exist铆an tres posturas a este respecto: quienes en la pol茅mica antiestatutaria de Catalu帽a ped铆an la supresi贸n de cualquier intento auton贸mico regional con un criterio unitarista, los que pretend铆an la elaboraci贸n de un Estatuto id茅ntico al catal谩n con las adaptaciones pertinentes y los partidarios del “regionalismo sano”, inspirado y fundamentado en el Mensaje y en las Bases de 1918 y 1919, que constitu铆an la mayor铆a de los tres sectores.

Las pretensiones de estos 煤ltimos se cifraban en obtener una autonom铆a regional en un breve plazo que permitiere mejorar la situaci贸n de Castilla y Le贸n y posteriormente incorporar competencias hasta configurar una autonom铆a pol铆tico-administrativa dentro de la unidad y la integridad de Espa帽a. La iniciativa en esta ocasi贸n correr谩 a cargo, principalmente, del Norte de Castilla, apoyado por las opiniones del Diario de Le贸n, que sigui贸 defendiendo la idea de una autonom铆a regional y la necesidad de plasmarla en un Estatuto, aunque tratar谩 de que el proceso sea considerado con mesura y se profundice en el estudio de todos los problemas econ贸micos, sociales, afinidad con el resto de las provincias y desarrollo de la personalidad cultural de Le贸n. Tambi茅n contar谩 en esta fase con el apoyo del Diario Palentino.

En Valladolid, las cosas iban a un ritmo m谩s din谩mico impulsadas por El Norte...En su objetivo de incorporar m谩s adictos y partidarios a la soluci贸n regional, el Norte de Castilla, publico el d铆a 2 de octubre de 1932 un editorial titulado “Autonom铆a de Castilla. La f贸rmula del estatuto (...) el intento del Norte de Castilla no obtendr谩 el suficiente respaldo...

(...)

Otros intentos de regionalizaci贸n

El proceso regionalista no se hab铆a frenado tampoco en otras provincias. En la hermana leonesa, su siempre sensible Diario de Le贸n reaccionar谩 una vez m谩s ante los hechos ya consumados de la entrada en vigor del Estatuto de Catalu帽a seg煤n se detecta en dos art铆culos, en los que fijar谩 su postura dentro de la l铆nea mantenida regularmente y en contrapartida resaltar谩 los valores culturales provinciales.

Uno de los soportes f铆sicos m谩s comunes y generalmente m谩s admitidos del regionalismo de Castilla y Le贸n hemos visto que era el de la cuenca del Duero, mantenido por ge贸grafos, economistas y pol铆ticos, como 谩mbito de territorial de la regi贸n. La 煤nica instituci贸n que se identificaba con tal concepto, as铆 como con el conjunto de intereses econ贸micos de la misma era la Confederaci贸n Hidrogr谩fica del Duero, por estos a帽os un tanto disminuida en su autonom铆a al convertirse en mancomunidad.

En Le贸n surgi贸 tempranamente el apoyo a tal organismo, consider谩ndola como la c茅lula b谩sica del entre regional, a partir de los dos claros conceptos: territorial y econ贸mico.

Esta cuesti贸n revive cuando el d铆a 3 de diciembre de 1932, el l铆der de Acci贸n Agraria Leonesa, 脕lvarez Robles, exponga en el Diario de Le贸n su programa pol铆tico, cuyo objetivo primordial ser谩 la defensa de los intereses econ贸micos leoneses, dentro de un marcado car谩cter proteccionista para proponer la articulaci贸n definitiva de la Mancomunidad Hidrogr谩fica del Duero como soporte del regionalismo. Adem谩s, en el plano administrativo reclamaba la autonom铆a de los municipios con el reforzamiento de los Concejos abiertos, los cuales como sabemos funcionaban y funcionan profusamente en la provincia de Le贸n, propugnaba la existencia de una Diputaci贸n aut贸noma dotada de competencias en diversas materias, como r茅gimen administrativo, ense帽anza primaria, obras p煤blicas, montes, ganader铆a, agricultura, etc. As铆 como un sistema de financiaci贸n de la Hacienda provincial a base de conciertos econ贸micos.

El programa de Acci贸n Agraria Leonesa, en este aspecto, no pasaba en realidad de un intento de puesta al d铆a, aplic谩ndole la efectividad correspondiente, del Estatuto provincial de Calvo Sotelo, de lo que ya hab铆a existido en Le贸n un anteproyecto de reforma impulsado por el secretario de Pola de Gord贸n, se帽or Mic贸, y que rechaz贸 una Asamblea de Ayuntamientos el d铆a 28 de febrero de 1932.

En sus prop贸sitos regionalistas el contenido del programa no superaba los presupuestos mancomunitarios de la d茅cada anterior, por ello consideramos excesiva la calificaci贸n que Francisco Le贸n Correa hace del mismo como de “todo un programa pol铆tico-administrativo regional”, porque evidentemente no tiene ese car谩cter y tras una detallada lectura del texto completo vemos que la oferta regionalista se limitaba a los aspectos se帽alados. S铆 estamos de acuerdo con Le贸n Correa en su exposici贸n sobre los objetivos econ贸micos primordiales, en la b煤squeda de la identidad cultural de la provincia, as铆 como en la afirmaci贸n y desarrollo de estos valores culturales, que dar谩n lugar en 1933 al “leonesismo cultural”.

En este 谩mbito se mover谩 el grupo Tradiciones Leonesas, ligado a la Federaci贸n de Estudiantes Cat贸licos, con sus charlas en el claustro de la catedral...” (pp. 233-239).

(...)

En los meses de abril y mayo de 1936 se produce una corriente de unanimidad a favor de la existencia y necesidad del Estatuto de autonom铆a para Castilla y Le贸n, en la que est谩n presentes intelectuales, pol铆ticos, asociaciones y entidades, a saber: Ba帽uelos, Alonso Cort茅s, Roger, Izquierdo, Abilio Calder贸n, Arribas Manzanares, Sili贸, la Asociaci贸n de Escritores Regionalistas Castellanos, 脕lvarez Robles, C谩maras de Comercio, Diario Regional, El Norte de Castilla, Diario de Le贸n, etc茅tera” (p. 252).


Fuente: ORDU脩A, Enrique, El regionalismo en Castilla y Le贸n, Ediciones 脕mbito, Valladolid, 1986, pp. 233-239 y 252.
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Villar铆n



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MensajePublicado: Jue Sep 20, 2007 2:06 pm    T韙ulo del mensaje: Algo sobre "Acci贸n Agraria Leonesa" Responder citando

ACCI脫N AGRARIA LEONESA

En la II Rep煤blica hubo un partido leonesista: Acci贸n Agraria Leonesa, partido de derechas liderado por Antonio 脕lvarez Robles. Era un partido del entorno program谩tico pol铆tico de Jos茅 Mar铆a Gil Robles (C.E.D.A), al que se nombra presidente honorario. En 1932, celebra una asamblea en la que define su ideario como “agrario y leonesista”.

Entre otras cosas su programa de gobierno se asentaba en los siguientes puntos:

"- Personalidad leonesa: Recoger todas las palpitaciones caracter铆sticas de la vida local y despertar la conciencia de la personalidad leonesa, para basar sobre ella una autonom铆a regional, que sin ese requisito ser铆a un puro artificio graciosamente otorgado por la ley sin base real.

- Municipio leon茅s: Aut贸nomo con plena reestructuraci贸n del concejo abierto en la plenitud de su organizaci贸n y funciones sustituyendo con 茅l en muchos casos los artificiosos ayuntamientos hoy existentes. R茅gimen de carta municipal.

- Diputaci贸n leonesa Aut贸noma: Como representaci贸n de la personalidad leonesa y reglada con arreglo a estos principios:

i) Fines: legislar y ejecutar s贸lo para la esfera regional en materia de r茅gimen administrativo, ense帽anza primaria, ense帽anza elemental profesional, obras p煤blicas, montes, ganader铆a y agricultura; ejecutar las leyes nacionales sobre beneficencia, sanidad, agricultura, montes, ganader铆a, aguas y pol铆tica social, sin perjuicio de obtener del Estado otras delegaciones para ejecutar en otras ramas de leyes nacionales.

ii) Medios: Hacienda aut贸noma a base de un concierto econ贸mico peri贸dicamente revisable.

iii) L铆mites de la autonom铆a: La unidad intangible de Espa帽a; los l铆mites derivados de la Constituci贸n, el compromiso de legislar para los leoneses y no leoneses aqu铆 residentes; el control del Estado para la aplicaci贸n de las leyes nacionales delegadas a la Diputaci贸n y para que 茅sta se ajuste en todo a las normas fundamentales de su autonom铆a”.

(Diario de Le贸n, 3/12/1932. Tomado de los fasc铆culos sobre la guerra civil espa帽ola en Le贸n, 1陋 parte, fasc铆culo 4; pp. 69-70).
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Villar铆n



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MensajePublicado: Jue Nov 22, 2007 1:54 pm    T韙ulo del mensaje: Un pr贸logo... de D. Antonio 脕lvarez Robles Responder citando

D. ANTONIO 脕LVAREZ ROBLES naci贸 en La Pola de Gord贸n, y fue hijo de D. Juli谩n 脕lvarez Miranda y de D.陋 Carmen Robles, y hermano peque帽o de Sor Emerenciana de San Francisco, al decir de Fonta帽an.

En anterior escrito dije que, don Antonio 脕lvarez, aparec铆a en la informaci贸n bibliogr谩fica obrante en mi poder, como autor de dos libros: uno, titulado: Por la paz de los esp铆ritus. Pol铆tica y pol铆ticos, Palencia, 1930, Imprenta Afrodisio Aguado, 258 p谩ginas, y otro, intitulado: Derecho Social. Agraria de Palencia. La reforma agraria espa帽ola, conferencia, Palencia, 1932, Impresa por la Imprenta de la Federaci贸n Cat贸lico-agraria, 95 p谩ginas. Asimismo, se帽al茅 que era autor de un Pr贸logo al libro escrito por Juan Vallet de Goytisolo: Hipoteca del derecho arrendaticio. Especialmente de empresas y locales de negocio, Madrid, editorial Revista Derecho Privado, 1951, y, advert铆 que en cuanto me fuese posible traer铆a al Foro el texto de dicho proemio, a fin de conocer algo de la pluma de nuestro ilustre paisano.

Y bien, hoy cumplo con mi palabra y traigo lo que promet铆, a saber: el pr贸logo de D. Antonio 脕lvarez Robles al libro mencionado de J. Vallet de Goytisolo.

En otra ocasi贸n, har茅 una nota bio-bibliogr谩fica de don Antonio, para ponerla en la r煤brica de 鈥淎yer y hoy de los escritores y personas de la ciencia y la cultura en Gord贸n鈥, y en el 鈥淟istado...鈥, ubicados ambos en el 铆ndice general 鈥淩inc贸n Literario Gordon茅s鈥.

El pr贸logo susodicho, escrito en 1950, dice as铆:

鈥淚nterpoladas estas p谩ginas prologales entre un tema de inter茅s acuciante y las p谩ginas maestras que sabiamente lo desenvuelven, quiero que sean lo m谩s concisas, y, por si cansan y estorban, de intento dejo para su fin lo que puedan tener de excusa o tono personal.

A la vitalidad del Notariado espa帽ol no cabe aplicar, ciertamente, aquel 鈥渢odav铆a鈥 de Balzac, reflejo de una supervivencia casi ag贸nica y heraldo inequ铆voco de muerte, como lo es el crep煤sculo con relaci贸n a las tinieblas. Seguramente, porque adem谩s de Notariado, es Notariado Espa帽ol, y en lo espa帽ol 鈥搒iempre enormemente complejo- , se opera casi siempre la paradoja de un rejuvenecimiento vigoroso tras muy largo vivir y bregar, resultando, como dice Ganivet, que con las m谩s extrema y avanzada longevidad, coincide muchas veces un exaltado esp铆ritu de virginidad y juventud, incomprensible, por producirse precisamente, tras una larga y penosa misi贸n de maternidad.

En esta situaci贸n de renovada juventud se encuentra hoy el Notariado espa帽ol, a no dudarlo, en todos los 贸rdenes, en el cultural muy singularmente, y en ese renacimiento colaboran activamente todos, los patricios y los de la joven guardia.

Es en gran parte el resultado 鈥搖no de los resultados- cristalizado tras labor insensible pero profunda de decantaci贸n, que en el correr del tiempo, ha producido el sistema de oposici贸n para el ingreso, complementado adem谩s excepcionalmente en el Notariado, con la oposici贸n tambi茅n para el ascenso.

Con la particularidad curiosa, pero l贸gica, de que ese esfuerzo de estudio, que en un principio puede obedecer, y de hecho obedece, al natural est铆mulo del 茅xito, produce luego el h谩bito permanente, cuando ya logrado el triunfo deja de actuar el est铆mulo, y ello porque ese esfuerzo ha elevado el nivel general, y siendo as铆, muchas razones, incluso de bien parecer y no desdecir, llevan al 谩nimo de todos, incluso de los bien situados y supersituados, la convicci贸n de aquel pensamiento bellamente expresado por Goethe, cuando dice que para merecer la libertad y la vida 鈥揳qu铆 la posici贸n ganada-, hay que saber conquistarlas cada d铆a.

Cuando en esa labor de autodidactismo, se produce un estado interno cercano al de la saturaci贸n, el caudal acumulado busca necesariamente aliviaderos y cauces por que extrovertirse, y cuando este fen贸menos individual se va repitiendo hasta generalizarse, esa exteriorizaci贸n no se produce s贸lo por descargas espor谩dicas, sino en corriente continua, que refleja organizada y sistem谩ticamente un esfuerzo permanente y colectivo.

Ello explica en el orden individual, la extraordinaria y fecunda de la labor de tantos Notarios, editando libros y monograf铆as, asociando sus nombres a todas las tareas de la cultura jur铆dica 鈥搇os cursos de conferencias y las revistas especialmente- y en otro orden, la actuaci贸n corporativamente organizada del Notariado, l贸gica, como ya se ha dicho por la frecuencia del fen贸meno individual.

As铆 toda la labor ya vieja y en continua renovaci贸n, de los Cursos invernales de Conferencias de la Academia Matritense del Notariado y de los Colegios Notariales de Barcelona y de Valencia y las Semanas Notariales de verano, organizadas por el Colegio de Burgos en Santander, y 煤ltimamente, a instancia de la propia Universidad Men茅ndez Pelayo, en colaboraci贸n con esta Instituci贸n de alta cultura.

La actividad de estas tareas, continuamente renovadas con caracteres de sistema y permanencia, ha producido ya un sin n煤mero de preciad铆simas monograf铆as, no pocas de ellas exhaustivas, reunidas ya en m谩s de veinte abultados vol煤menes, en continuo crecimiento con la adici贸n de unos cuantos m谩s cada a帽o, que ofrecen materiales para una sistematizaci贸n org谩nica, comprensiva de casi todos los campos del Derecho privado, y que si para los estudiosos de la generaci贸n actual son cantera inagotable, para los historiadores del ya cercano 2000, han de constituir un elemento indispensable de juicio, para formar el de la renovaci贸n del fondo jur铆dico privat铆stico espa帽ol, de la centuria en cuya segunda mitad vamos a entrar ahora en seguida.

Tambi茅n con la particularidad para todos, ya apuntada muy certeramente por Cast谩n y otros maestros eminentes, del inter茅s espec铆fico que ofrece la labor cultural y cient铆fica del Notariado, por ser el Notario punto de intersecci贸n en que el estudio se entrecruza todos los d铆as y a cada paso con la realidad, y en que la teor铆a abstracta se examina y depura refractada a trav茅s de la pr谩ctica concreta, observada y analizada microsc贸picamente en la tarea detall铆stica del cotidiano vivir.

Es la obra, timbre leg铆timo de honor y de orgullo de todo el Notariado Espa帽ol, y especialmente de su 茅lite. Rehuyo advertidamente la enumeraci贸n de nombres, que siempre resultar铆a defectuosa o deficientemente matizada, y menciono uno solo, nombre egregio, en el que todos nos sentimos honrosamente representados, como aglutinante unificador que ha sabido condensar y transformar magistral y eficazmente todas las energ铆as concurrentes: Eduardo L贸pez Palop, por asenso un谩nime de todos, 鈥渃abeza y coraz贸n del Notariado espa帽ol鈥, seg煤n reza en t茅rminos esculturalmente lapidarios, una dedicatoria grabada sobre oro 鈥揳s铆 ten铆a que ser-, que recientemente y en ocasi贸n solemne le ha sido entregada por el Notariado espa帽ol.

Una de esas fuentes de energ铆a, que es un ejemplo, uno m谩s, de todo lo que anteriormente se ha indicado, es el joven Notario de Madrid Juan Vallet de Goytisolo, y este libro sobre la HIPOTECA DEL DERECHO ARRENDATICIO.

Juan Vallet, una de las j贸venes glorias del Notariado espa帽ol de 1950, es un producto tipo desarrollado en ese ambiente, al que ha sido trasplantado desde el vivero de la Universidad de Barcelona, donde germin贸 en el clima creado bajo los auspicios de privatistas tan insignes como Blas P茅rez, Alguer, Coll y Rod茅s, Dualde y Bonet, entre otros.

Los primeros cimientos de su cultura jur铆dica y los primeros incentivos de su vocaci贸n 鈥揳 todas luces bien clara y decidida- para el cultivo del Derecho privado, provienen de la Universidad de la Ciudad Condal, que sigue siendo, como antes, albergue de una selecci贸n de alta espiritualidad human铆stica y cient铆fica, que tanto atra铆a ya en sus tiempos la admiraci贸n y el afecto del inmortal Men茅ndez Pelayo. Que no en balde es Barcelona la gran metr贸poli del 鈥淢are Nostrum鈥, cabalgando sobre cuyas aguas le llegan los efluvios cradores de la cuna del Derecho, Roma, el pueblo por excelencia de la raz贸n pr谩ctica, que, como recordaba P铆o XII 鈥揺gregio jurista de estirpe de juristas- en reciente ocasi贸n solemne ante los juristas italianos, uniendo a la vez la ciencia y la inspiraci贸n divina y humana, ech贸 primero los fundamentos y perfil贸 y sublim贸 luego acabadamente los contornos de las instituciones del Derecho.

De aquella Universidad sali贸 Juan Vallet, y despu茅s de que los azares de los tiempos lo llevaron, como al cl谩sico, a cultivar a la vez las armas y las letras, ingres贸 por oposici贸n en el Notariado en 1942, adquiri贸 por oposici贸n la primera categor铆a en 1947 y coron贸 su esfuerzo, ganando por oposici贸n y con el puesto de honor en la calificaci贸n, la Notar铆a de Madrid en 1949. Buen 鈥渞ecord鈥.

El caudal de su formaci贸n jur铆dica, completada en plena juventud, cuando los m谩s comienzan a iniciarla, se ha nutrido, y por ello es completa, de las afluencias de una triple vertiente. Primero, la imprescindible y b谩sica formaci贸n universitaria, complementada con el autodidactismo de todo buen opositor; despu茅s, el contacto asiduo con la pr谩ctica notarial, el gran libro de nuestra vida profesional, primeramente en medios rurales y despu茅s en la ciudad; por 煤ltimo y como resultado de esos dos factores, la labor superior, anal铆tica e investigadora de creaci贸n especializada sobre aquellos temas, a que Vallet dedic贸 las primcias de sus publicaciones en la 鈥淩evista de Derecho Privado鈥, en la 鈥淩evista Cr铆tica de Derecho Inmobiliario鈥, en los 鈥淎nales de la Academia Matritense del Notariado鈥 y en los cursos de conferencias de Madrid y Santander. Y esto, que para otros 鈥損ara muy pocos otros-, hubiera sido fin, remate y 煤ltimo coronamiento de su empresa, para Juan Vallet 鈥揷aso de laboriosidad y vocaci贸n verdaderamente excepcionales-, constituye 煤nicamente el primer escal贸n de una nueva etapa ascensional, que abarcar谩 seguramente todo el dilatado horizonte de su existencia y cuya c煤spide est谩 muy lejos, pero tambi茅n muy arriba.

Juan Vallet no es s贸lo 鈥搎ue ya es mucho-, un valor cultural. Es 鈥搚 ello todav铆a dice mucho m谩s-, un gran valor humano. Comenc茅 a conocerle en su paso fugaz 鈥揹e 1947, muy entrado, a mediados de 1949-, en el Colegio Notarial de Burgos, donde capt贸 el aprecio y el afecto de cuantos le trataron. Me depar贸 la vida la grata ocasi贸n de conocerle m谩s cerca y por dentro, con la circunstancia afortunada de haber coincidido ambos en un Tribunal de Oposiciones 鈥揵uena piedra de toque-, y as铆 en todo ese plazo, sobre cimientos s贸lidos y verdaderos, ha nacido una amistad que, como cuanto tiene esos fundamentos, empieza por acabar solamente con la muerte.

Joven, sano y vigoroso en lo som谩tico, como en lo ps铆quico 鈥揹ualidad y diarqu铆a bien relacionada y compensada, propia de todos los bien equilibrados-, tiene una exteriorizaci贸n ingenua y modesta 鈥搇a caracter铆stica de todas las individualidades de subidos quilates-, y 茅l, que puede ser hoy envidiado por los envidiados, es incapaz de envidiar a nadie, ni de ambicionar nada, y, entre otras razones, por eso, porque ha erigido en ideal de su vida la 鈥溍rea mediocritas鈥 cl谩sica, la sociedad que no siempre es del todo injusta con todos, le ha premiado pr贸digamente con la merecida y leg铆tima a帽adidura.

Su estudio sobre la HIPOTECA DEL DERECHO ARRENDATICIO, es un fruto aut茅ntico de su personalidad y, como ella, sobrio, sereno, pero reciamente robusto.

Vallet se ha propuesto 鈥揳s铆 lo dicen los p谩rrafos de su 鈥渁vant.propos鈥-, no una disquisici贸n bizantina o meramente metaf铆sica, sino otra cosa, un verdadero estudio (para serlo, cimentado sobre bases doctrinales, pero enfocado certeramente sobre la aut茅ntica y desnuda realidad) en busca de f贸rmulas jur铆dico-legales, para la movilizaci贸n crediticia del derecho del arrendatario, que como una realidad y todo derecho susceptibles de valoraci贸n econ贸mica, lucha por hacerse bancable, bajo ese impulso c贸smico, con que nuestra 茅poca y nuestra econom铆a, ya habituadas a vivir en una anormal normalidad de sobresaltos y emergencias en acelerado 鈥渃rescendo鈥, empujan todas las realidades, material y econ贸micamente valuables.

Si esa corriente universal y acelerada es un error o un acierto, un bien o un mal, no es ciertamente un pleito, dirimir el cual entre en la competencia del jurista. Los economistas y los soci贸logos 鈥揾ablo, claro es, de los aut茅nticos, no de los que se lo llaman sin serlo y que m谩s bien constituyen la desviaci贸n y la caricatura de aqu茅llos-, han de ayudar a resolverlo, iluminando con el resultado de sus conclusiones, las soluciones que, en su caso, deba adoptar el legislador.

El problema no es sencillo, y a ese respecto es bien conocida la pol茅mica, entre partidarios a ultranza del dinamismo, o del freno, de la conservaci贸n y el arraigamiento, y en medio de unos y otros los ecl茅cticos que, como casi siempre ocurre, en estas cuestiones que la Providencia ha dejado a la libre discusi贸n de los hombres, son los que indudablemente llevan las mayores probabilidades de ser, los que anden menos lejos de lo cierto y lo conveniente.

鈥淓 pur mouve...鈥, porque, sea de ello lo que sea, lo cierto es que cuando la necesidad no espera y el ordenamiento legal no establece medidas de interdicci贸n, la misi贸n del jurista 鈥揳parte de la de consejo cuando se le solicite-, es buscar f贸rmulas legales para la movilizaci贸n del 煤ltimo y m谩s problem谩tico adarme de valor, conciliando as铆 la satisfacci贸n, el alivio de una necesidad real, con la leg铆tima garant铆a de la posici贸n acreedora.

En tal sentido, Vallet ha logrado su prop贸sito en cuanto posible era, porque adem谩s de concretar, definir y fundamentar las soluciones de principio y de encajarlas en el ordenamiento positivo, ha llegado a condensarlas en f贸rmulas de inmediata puesta en marcha. F贸rmulas y soluciones, no simples, sino evidentemente complejas, en correlaci贸n natural con la complejidad del problema, que eso interesa y tiene valor, la soluci贸n de esos problemas; la de los sencillos, no hay por qu茅.

El vigor y solidez del raciocinio, la claridad y el sistema del desenvolvimiento y el caudal de erudici贸n y de lecturas, en torno a todas las facetas del caso y la congruente sobriedad de la forma, avaloran este libro extraordinariamente.

Des茅chense dos prejuicios. Uno el de tomarlo como una lucubraci贸n meramente doctrinal e idealista, porque, repito, que cimentado doctrinalmente 鈥搚 no pod铆a ser de otro modo-, tiene un desenlace inmediatamente pr谩ctico y, con palabra ahora en boga, 鈥渞ealista鈥. Tampoco se arguya, si ello pudiera ser, otro prejuicio, pensar en la estrechez y en el escaso 谩mbito de aplicaci贸n del tema, porque en la realidad, es frecuente, y lo ser谩 cada d铆a m谩s; pero, adem谩s, por otra raz贸n: Vallet ha enfocado todos los rayos y haces de luz sobre el caso; pero antes, con su potente material de laboratorio, ha practicado un minucioso y concienzudo an谩lisis espectral, al que ha sometido, uno por uno y pacientemente, todos los elementos del problema, estudiados en todas sus hip贸tesis, por todos sus perfiles y desde todos los 谩ngulos, y as铆, a las conclusiones de la obra, precede ese an谩lisis de cada uno de los aspectos e incluso el estudio de la naturaleza y de la figura de la hipoteca y del arrendamiento, lo que ya es menos reducido y de m谩s general y constante inter茅s, sobre todo con el aliciente de contar sobre tales temas, con las ense帽anzas de un magisterio seguro, claro y actual, a la fecha del d铆a de hoy.

A Juan Vallet 鈥搚 ello por s铆 solo es una prueba concluyente de su modestia, reveladora de su aut茅ntico valor-, le hubiera sido facil铆simo elegir el prologuista que 茅l y su libro merec铆an, de entre los aut茅ntico valores, que acampan leg铆timamente en las m谩s altas cimas del pensamiento jur铆dico espa帽ol. Lo hubiera encontrado, adem谩s, y sin el m谩s m铆nimo esfuerzo a su lado, porque con ellos convive, apreciado y querido a todas horas.

Cuando en uno de los gratos entreactos del inolvidable 鈥淚I Congreso Internacional del Notariado Latino鈥, me hizo la invitaci贸n, antes de que acabara de dec铆rmelo, yo ya le hab铆a hecho, naturalmente, indicaci贸n tan obvia. En dos palabras quiero explicar en lo posible el contrasentido de que haya confiado esta presentaci贸n a quien m谩s necesitado estaba de la misma.

Relativamente sencillo: 鈥淢adame鈥 Altube, como en confianza llamamos a la simp谩tica Notaria consorte de Vitoria, nos dec铆a en el homenaje de despedida del Colegio de Burgos a Vallet, con la aguda vivacidad que le caracteriza. 鈥-Lo m谩s grande de Vallet es que, por m谩s que se busca, no se le encuentra el defecto.鈥 Pues, como hombre, lo tiene: la debilidad por los amigos. Habl贸 expl铆citamente el amigo, pero tambi茅n y adem谩s habl贸 su 鈥淒ecano鈥. Lo fui, en efecto, aunque muy fugazmente. De mi amistad, aun con todo lo que ella supone..., pod铆a yo disponer en 煤ltima instancia. De lo otro, no, porque es elemental que se debe uno a las cargas del cuerpo y de la instituci贸n, por muchas razones, y entre otras, porque, en fin de cuentas, a aqu茅l y a 茅sta debe uno, si no todo, casi todo lo poco que ha llegado a ser.

Y de lo dem谩s y, sobre todo, de esto 煤ltimo, ya ni una palabra m谩s, porque estos temas personales son muy vidriosos, muy peligrosos y muy propicios a malentendidos, y en ellos, s铆 que de lo sublime a... lo otro, no hay m谩s que un paso y un paso muy corto.

Pero adem谩s, di mi palabra solemne de hilvanar estas mal hilvanadas cuartillas antes de fin de a帽o, y ya estamos al filo de las doce de la noche, y el estruendo alegre, solemne y evocador de las sirenas de los navegantes y de las campanas de tierra firme, nos llaman a entrar meditando en la segunda mitad de este siglo, que no puede entrar en obscuridad m谩s cerrada. Que Dios quiera trocarla, en su curso y desenlace, por un esplendor optimista de radiante claridad.

Bilbao, Noche Vieja de 1950.

ANTONIO 脕LVAREZ ROBLES
Notario del Bilbao y Decano del Colegio Notarial de Burgos.鈥
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