Yosco

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Publicado: Jue Sep 03, 2026 9:17 am T�tulo del mensaje: MEMORIA DEL XXI ENCUENTRO |
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MEMORIA DEL XXI ENCUENTRO 2026
LA POLA DE GORDÓN
El 22 de agosto de 2026 fue un día feliz compartido por unas 76 personas de las que más de 50 empezaron por reunirse en las dependencias de la Biblioteca Municipal Antonio Gamoneda, en su salón de actos, para dar por inaugurada la jornada del que será el XXI Encuentro de los Jóvenes Gordoneses de los 60. Jóvenes que vivieron cambio de siglo y milenio sin olvidar su tierra y sus raíces ni la memoria fecunda de los años intensos de formación y búsqueda de futuro; muchos de ellos lo encontraron en otras partes de España, otros se quedaron aquí, pero ninguno olvidó nunca la patria de su infancia y juventud.
Del programa previsto se fueron cumpliendo todos los puntos; con la apertura en las palabras de Julio González Alonso, las canciones de los hermanos Mallada, Paco y José Manuel invitándonos a entonar el himno de los jóvenes, la canción de los Shadows y Cliff Richard que popularizaron en español Los Mustang, también el soneto de Julio González hecho canción por Paco Mallada, “Ya es hora de volver”, y otras más a lo largo del acto. Siguieron la charla de Maximino Gutiérrez sobre la ciberseguridad y la breve presentación por parte de Carlos Luque, asturiano de La Pola, de su libro “Gastronomía y modo de vida en Gordón durante la época medieval” que en un generoso gesto regalaría a los concurrentes.
Será, sin duda, el momento de cierre el que mayor carga emotiva suscitara entre los presentes. En las intervenciones de Ángela, Loly Gutiérrez y Santiago Sabugal se recordó y rindió homenaje al que fuera en los años 60 médico y alcalde del Concejo, Don Fabián Tascón Alonso.
Nunca hasta hoy se le había reconocido su labor al frente del Ayuntamiento ni se habían valorado los logros de sus gestiones, algunas de ellas decisivas para el porvenir de muchos jóvenes con la apertura del Colegio de Enseñanzas Medias Doctor Álvarez Miranda, colegio libre-adoptado dependiente del Instituto Padre Isla de León.
De la misma manera se le hizo a la familia presente en el acto la entrega de una placa conmemorativa con el agradecimiento de todo el colectivo de los Jóvenes Gordoneses. Y después la firma en el Libro de Los Encuentros de la mayoría de los presentes para el recuerdo.
De las intervenciones de Ángela, Santiago y Loly, recogemos las interesantes palabras de ésta última, con las que todos nos hemos sentido muy identificados.
Los encuentros se siguen normalmente luego en el restaurante, con canciones a las que se suma el buen hacer de Faly y Paco Mallada a la guitarra, la celebración de la “morcilla gordonesa” con música del propio Paco Mallada y letra de Julio González Alonso seguida por la concurrencia con natural alborozo.
Y, al fin, con Alfredo siempre atento con su cámara para hacer el reportaje de la jornada, la foto de recuerdo en la que ya faltan algunos participantes que han tenido que ausentarse antes, y seguir charlando y cantando por algunos otros rincones del pueblo. Hasta el próximo encuentro, que será el XXII de 2027.
Homenaje a Don Fabián Tascón Alonso
(Esta semblanza ha sido elaborada a partir de las aportaciones deSantiago Sabugal, Ángela Díez-Parrado, y Loly Gutiérrez)
Al llevar a cabo la preparación de esta semblanza sobre D. Fabián Tascón lo primero que nos llamó la atención de su biografía, a la que enseguida me remitiré, es que inicia sus estudios en el Colegio San Antonio. Teniendo en cuenta que D. Fabián nace en Buiza, en 1907, estamos refiriéndonos a los albores del siglo XX. Por lo tanto, la pregunta obligada que nos hicimos es la siguiente: ¿por qué en un municipio como Gordón existe un Centro de enseñanza en época tan temprana del siglo citado? ¿cuál es la génesis de ese Centro de enseñanza?
La respuesta nos conduce a la existencia de lo que se dio en llamar Obras Pías. Efectivamente, lo que hoy se conoce como fundaciones tiene su origen en las capellanías, instituciones que tomaron impulso después del Concilio de Trento (siglo XVI). Una de las modalidades fue la capellanía laica en la cual, un prócer, a nivel individual o familiar, con beneficios derivados de la exención de impuestos, dedicaba parte de su patrimonio a su sostenimiento con la construcción de una capilla en la que se decían misas por las almas de sus difuntos a la vez que se destinaban recursos para la educación de gente necesitada, bien en la propia capilla o en colegios que construía la capellanía y que pasaron, junto con las capillas, a conformar las llamadas Obras Pías.
Si bien la primera institución registrada de este tipo fue la de las Escuelas Pías de San Fernando en Madrid, centrada en la educación primaria y cultural gratuita de niños pobres, la que aquí nos interesa es la Obra Pía derivada de la capellanía fundada por los hermanos Robles-Castañón,cuyo objetivo era formar a los niños con el fin de que alcanzaran los estudios eclesiásticos o civiles en las Universidades de Alcalá y de Salamanca.
La primera actuación de esta capellanía fue la construcción de la que hoy conocemos como capilla de San Antonio y, posteriormente, del Colegio de San Antonio en el que D. Fabián inicia sus estudios y por el que pasaron personas ilustres de Gordón (segúnhace constar D. Francisco Escobar en su libro “Gordón, apuntes para la historia del municipio), entre ellas no me resisto a citar al Cardenal Gregorio María Aguirre García, nacido en La Pola de Gordón en 1835, que llegó a ser Arzobispo de Toledo y Cardenal Primado de España.
No me voy a extender más en esta introducción, salvo reseñar la influencia educativa del Colegio de San Antonio en el contexto de la época, es decir, la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX y paso a exponer una breve reseña biográfica de D.Fabián Tascón Alonso.
Como ya he comentado D. Fabián nace en Buiza en 1907,residencia de sus padres, D. Generoso y Doña Josefina, después de una estanciaanterior de D. Generoso en La Habana. Allí vivían dos de sus tíos (D. Isidro y D. Fabián Alonso) muy emprendedores que, a mediados del siglo XIX, emigraron a Cuba,hicieron fortuna y ocuparon puestos relevantes, tanto económica como socialmente, llegando a ser D. Isidro presidente de la Cámara Española de Comercio en París.
Como era habitual en el mundo de la emigración de la época D. Generoso, padre de nuestro homenajeado D. Fabián, se traslada también a Cuba y contacta con los citados, D. Isidro y D. Fabián.Sin embargo, D. Generoso carecía delcarácter emprendedor necesario para prosperar en tierras cubanaspor lo que, con la ayuda económica de los anteriores,regresa a España y se instala en Buizadonde contrae matrimonio con Doña Josefina Alonso, hermana de los mencionados D. Isidro y D. Fabián. El matrimoniotiene siete hijos, cuatro varones (Fabián, Isidro, Mariano y Vicente) y tres mujeres (Pacita, Josefa y Dorotea).
Después de su paso por el Colegio de San Antonio, D. Fabián y sus hermanos realizan los estudios de bachiller en el Colegio Belinchón de León (actualmente, Colegio Leonés) y, posteriormente, la familia se traslada a Madrid donde los hermanos varones cursan estudios universitarios y, en concreto, D. Fabián estudia Medicina, alcanzando la licenciatura en 1932.
Terminada la carrera de Medicina se traslada a San Sebastián para especializarse en Tisiología (en la actualidad, estos estudios forman parte de la Neumología). Allí conoce a la que será su esposa, Doña Beatriz, hija única de un acomodado industrial donostiarra, dedicado a la industria del cinc. Proyecta instalarse en Gijón, pero la guerra civil lo impide. Pasada la contienda se casa con Doña Beatriz Astigarraga y se establece como médico en La Pola de Gordón, municipio en el que la medicina tenía gran prestigio por el buen hacer del Dr. D. Julián Álvarez Miranda, en aquella época próximo a su jubilación. Del matrimonio nacen cinco hijos, Beatriz, Antón, Josefina, Fabián e Itziar a los que hemos tenido el privilegio de conocer.
D. Fabián forma parte de la Junta Municipal de Sanidad, entre cuyos cometidos se halla la atención de la Beneficencia, constando en actas su actuación como secretario en los años 1941-42.
Es de destacar la labor que como médico llevó a cabo en el trágico accidente de ferrocarril, ocurrido en las inmediaciones de Buen Suceso el 25 de julio de 1941, en el que un tren Correo, que realizaba la línea Madrid-Gijón,chocó con una locomotora que realizaba labores de limpieza en la vía. Como consecuencia del impacto hubo más de 40 fallecidos, además de numerosos heridos.
En Actas municipales aparece como alcalde en 1954 ejerciendo como tal hasta 1966, cargo que compatibilizó con el ejercicio de la medicina, destacando el éxito en los tratamientos de las enfermedades pulmonares en cuyo diagnóstico aportó el uso de los rayos X.
Como alcalde hay que resaltar su preocupación por las infraestructuras, abordando el establecimiento del alumbrado público, el abastecimiento de agua y la red de saneamiento en todos los pueblos del municipio (adelantándose a otros de la zona como La Robla o Villamanín). Asimismo, realiza gestiones ante las autoridades provinciales y apoya a la empresa Hullera Vasco Leonesa para resolver el problema habitacional, acrecentado no solo por la destrucción de viviendas durante la guerra civil, sino por la llegada de numerosas personas para trabajar en las minas de la zona.
En época más cercana a nosotros, jóvenes gordoneses de los 60, hay que recordar la gestión realizada para la instalación del repetidor de televisión en la Carba. A raíz de la instalación del repetidor tengo un vago recuerdo de una conversación en mi casa sobre el tema. Mi padre era y fue, durante todo el mandato de D. Fabián como alcalde, el primer teniente de alcalde y comentó en casa el tema del repetidor. En ese momento (pongámonos en el contexto de la época) él no tenía clara la necesidad de tal gasto, pero mi madre le sugirió que votara a favor en el Pleno correspondiente, que "a qué asunto íbamos a estar sin poder ver bien la televisión"¡Y hubo repetidor!
Recordemos también que a su gestión se debe la construcción de las actuales instalaciones deportivas, incluyendo las piscinas municipales (ya no había que ir a nadar al río de Beberino) y el que posiblemente haya sido su mayor acierto como alcalde como fue la construcción del Colegio Álvarez Miranda que, como recordaréis, era un Centro Libre Adoptado de Enseñanza Media que dependía del instituto Padre Isla de León.
Consideramos que muchos de nosotros, entre otras cosas, le debemos algo tan importante como la posibilidad de seguir estudios, más allá de la escuela. Con este logro, D. Fabián culmina una tradición formativa en el municipio de muchos años atrás, iniciada con el Colegio San Antonio y continuada con la dedicación de maestros ilustres como, por citar sólo a uno, D. Julio Martínez Torres, al que muchos de vosotros recordareis.
A partir de 1967, D. Fabián se instala en León donde ejerce como médico de la Seguridad Social, de Renfe y en la Casa de Socorro de la ciudad, si bien sigue vinculado al municipio de Gordón donde pasa parte de su veraneo en el chalé de su propiedad, conocido como Donosty. Se jubila en 1972 y muere en el año 2000 dejando una huella significativa en Gordón y su comunidad.
Tengo que reconocer que a mí se me mezclan los recuerdos de D. Fabián en su afán como alcalde, su vocación como médico y su saber estar como persona. Empezando por esto último lo resumo diciéndoos que jamás se me ocurriría suprimirle el tratamiento, el "don", pues tanto él como doña Beatriz, su señora, lo portaban con auténtica dignidad. Era un hombre con el empaque suficiente para que su sola presencia llenase una estancia, donde su voz resonaba con energía y autoridad. Era de esas personas que tienen la cualidad de ser bien recibidas en todas partes.
Recuerdo la voz profunda de D. Fabián desde que era una niña pues, de vez en cuando, se acercaba a nuestra casa en su doble condición de alcalde o de médico. Cuando lo hacía como alcalde era un alivio, preguntaba directamente por mi padre para dirimir alguna cuestión municipal y pasaban a hablar en un despacho que había en casa y al que, jocosamente, D. Fabián llamaba “la nevera” pues, en aquella época la única estancia aclimatada era la cocina, como bien sabéis. Sin embargo, cuando lo hacía como médico (en aquellos tiempos en que la amigdalitis se llamaba simplemente “anginas” y nadie puntualizaba) la cosa ya no era tan liviana. La escena se desarrollaba más o menos de la siguiente manera: llegada del médico; pasos por el pasillo de casa hacia el dormitorio donde el/la enfermo/a estaba atrincherado en la cama; solicitud de una cuchara (era el palito de la época) e introducción del extremo de esta para ver el interior de la boca; a continuación, diagnóstico y receta. Transcurridos unos minutos, y superadas las arcadas producidas por tal sistema diagnóstico, se avecinaba otro acontecimiento peor. Una segunda llamada en la puerta de casa y una voz, también muy familiar, anunciaba la llegada de Doña Elisa. El procedimiento también era conocido: saludos, conversación en la cocina mientras hervía el agua para desinfectar la maléfica aguja y la jeringuilla, sacudida del vial de la penicilina, pinchazo en la silicona del tapón, etc., y después de unos breves minutos de angustiosa espera pasos que se acercan al dormitorio. Supongo que todos conocéis el final de la escena.
Volviendo a D. Fabián su simultánea condición de alcalde y médico dio lugar a alguna anécdota curiosa. Como ya recordé antes mi padre formaba parte de la Corporación y, siendo el primer teniente de alcalde, debía sustituir a D. Fabián en su ausencia (vacaciones, etc.). Esta circunstancia dio lugar a algún episodio divertido cuando alguno de sus pacientes, confundiendo las funciones, pretendía que mi padre le atendiera en sus dolencias.
¡En fin! solamente quiero recordar que, como alcalde, tanto los logros como los desaciertos, si los hubo, todo lo hacía con el altruismo de la época predemocrática en la que los alcaldes, y el resto de la corporación, no recibían ningún salario y todos compatibilizaban su dedicación a los asuntos municipales con sus propios trabajos.
Efectivamente, D. Fabián es recordado por su dignidad, liderazgo y compromiso altruista en su doble labor pública y sanitaria. Por todo ello, merece un capítulo aparte en la historia de Gordón y, por nuestra parte, un sentido reconocimiento a su memoria.
 _________________ Bitácora LUCERNARIOS:
Acerca de la luz por la poesía.
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